sábado, 27 de octubre de 2007

Feliz Miso Aniversario Papis!

Ayer mis papis cumplieron 5 años juntos. Y puse en cursiva juntos, porque creo que ni ellos saben bien qué día realmente festejar su aniversario.

Creo que la gente necesita poner fechas. Pero mi papi, no está particularmente interesado, en las fechas y el culto a las combinatorias del calendario y los astros del cielo. Pero debido a que tooodo el mundo les preguntaba por una fecha de aniversario, ellos buscaron en la agenda, cuando poco faltara para cumplir un año, aquel día que recordaban muy bien, pero del que no estaban muy seguros en qué cuadrilátero del calendario había caído.

Así, entre los dos decidieron adornarlo con un día y un mes, y se decidieron por el sábado 26 de Octubre de 2002.

Si me preguntan,cómo se conocieron mis papis, sólo puedo decirles lo que sé: mis papis se conocieron mientras hacían un trabajo para la facultad. Y, aparentemente, el trabajo que hacían no les resultaba muy divertido... en fin...

Así fue como ayer mi papi invitó a mi mami a salir a comer a un restaurante llamado Violeta. El lugar está cerca de casa, ideal para este tipo de salidas en las que encontrar el camino de regreso puede ser lo más afortunado que le pueda pasar a uno en mucho tiempo.

Cuando llegaron al lugar, encontraron que el restaurante, que se veía tan amplio por fuera, era por dentro bastante estrecho. Cabía una sola fila de mesas y estaban lo suficientemente agrupadas, como para yo -desde aquí dentro- escuchara las elucubraciones de los vecinos!

Aún así, el ambiente era acogedor y mis papis se sintieron a gusto -o las elucubraciones vecinales no parecían temibles.

Mi mami pidió un pollo marinado en miso y shooyu, acompañado con un pure de batata muy dulce. Mi papi por su parte encargó unas costillitas de cerdo que mi mami vió muy sabrosonas.

Yo pude disfrutar del pollo de mi mami, aunque a los dos nos resultó curioso, cómo algo tan salado como el miso -que es un puré de soja fermentado en sal muy consumido por los japoneses- y el shooyu -salsa de soja, resultó en un plato tan dulce como el de ayer.

manju Mi papi siempre le cuenta a mi mami una historia de su amigo de la infancia, Federico Nakanishi. El papá de Federico comercializaba comestibles japoneses. Algunos incluso los fabricaba él, por ejemplo, hacían tofu (queso de soja), mochi (pasta de arroz), y manju -una especie de postrecito japonés que se hace con mochi relleno con un dulce llamado anko (pasta de porotos azuki con azúcar).

Bueno resulta que un -hasta ese momento- buen día, a Federico le fue encargado hacer el anko de los postrecitos que iban a preparar luego. Mientras se iban hirviendo los porotos, Federico buscando la bolsa de azúcar tomó por error una bolsa de resaltador de sabor -ciclamatomonosódico o aji-no-moto como se conoce en Japón, y se la echó a la mezcla. Aquel día los supuestos postrecitos dulces salieron con un sabor metálico inigualable! Y mi papi tuvo la suerte de no probarlos nunca!

Hoy Federico lleva adelante el negocio de su padre y realizó estudios en japón, en la fabricación tradicional de shooyu y miso. Según mi papi, el shooyu de Federico es de los mejores que haya probado jamás.

munchis-logo Luego de la cena fueron a una heladería Munchi's que se encuentra a una cuadra de Violeta. Mi papi como siempre se pidió un gusto complicado, porque él extraña los sabores y gustos de una heladería que estaba a dos cuadras de su casa, llamada Adriático, aunque él le decía "la heladería del tano". Ya mayor, este señor quiso ser heladero y se fue a Italia a perfeccionarse en el arte de hacer helados con métodos tradicionales y aprendió a hacerlos bien cremosos y riquísimos! Lástima que yo no vaya probarlos nunca, porque el tano se jubiló y sus hijos discontinuaron la heladería.

Bueno finalmente, volvieron a casa felices y alimentados y aquí se acabó el cuento, ya que lo que haya pasado luego está fuera del alcance de mis actuales conocimientos...

Tíos, tías, dejen mensajitos!

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