Hola tíos, abuelitos!
Ayer fue Noche Buena. Sin duda los grandes son difíciles de conformar. Porque al parecer en el lugar en el que voy a nacer, Argentina, ya está estipulado que hay sólo una noche buena por año. Todas las demás noches son Noches Mas-o-menos. Que quisquillosos!
Y mis papis pasaron la Noche Rebuena en Buenos Aires, con mis tíos y mis abuelitos japoneses. Como invitado vino Don Marquez, aquel señor del que ya les había contado en el primer cumpleaños de mi primo Ryu-chan, se acuerdan?
Como es tradicional en esta familia, la Noche Buena es recibida con un buen asado a la parrilla. Y quién hizo el asado fue mi papi, con carne y achuras por doquier. A mi papi le gusta también poner verduras al fuego que según él quedan muy ricas y hacen más liviano el asado. Mi mami, como siempre, lo ayudó a preparar la carne, las achuras y las verduras. En esta ocasión, mi mami hizo con los chinchulines una trenza muy bonita, al nivel de los mejores coiffeurs!
Mi papi como siempre, empieza ordenando la parrilla y limpiándola para, según él, no contaminar el humo de las brasas con otros olores, que arruinarían el sabor de la carne. Una vez limpia la parrilla, arma su pirámide de papel, madera de álamo y carbón y la enciende. Luego limpia la parrilla propiamente dicha, aprovechando el calor, para quitar todo resto de grasa u hollín. Y finalmente desparrama las brasas, separando las brasas más grandes en un rincón para tener allí un remanente de brasas.
Mientras la carne se va haciendo y el humo de la grasa que cae en el fuego invade todo el jardín, mi papi aprovecha y toma con mis abuelos y mis tíos, unas cervezas que acompañan siempre con algo para picar.
Todo muy lindo y mi papi estaba contento con cómo le estaba saliendo el asado, todo prolijito, PERO -y siempre parecer haber un pero en toda buena historia de Noche Buena; cuando Don Marquez llegó a casa de mis abuelitos, aterrizó con una pava enooorme fileteada y rellena con fetas de jamón glaseado todo cubierto de cabellos de angel, que hicieron que el asado de mi papi, parezca un postrecito Shimmy!
Así fue que finalmente La Pava fue la protagonista de la noche, la invitada estrella, la vedette culinaria que embelesó a todos con su virtudes!
Y el asado? Quedó para hoy y seguirá quedando para hacer un salpicón de vaca!
Gracias Don Marquez por tan rica Pava que hicieron de mi primera Noche Buena, una muy buena noche! Creo que después de esta primera panzada mía, empiezo a entender por qué son tan quisquillosos los grandes!
Mi papi le hizo este retrato de Don Marquez, que no lo favorece mucho. Debe haberse quedado celoso por el estado minúsculo que adquirió su asado!
Bueno tíos y abus, les mando muchos besitos!

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